Carrito-bomba de ETA contra una edil del PSE en Portugalete. Balza dice que un fallo salvó a Esther Cabezudo y a su escolta.
      La información fue publicada en GARA el 1 de marzo de 2002.


      Balza afirma que un fallo salvó a Esther Cabezudo (PSE) y su escolta

      La edil del PSE de Portugalete Esther Cabezudo y su escolta privado Iñaki Torres sufrieron ayer heridas de carácter leve al explotar a su paso una bomba que contenía entre veinte y treinta kilos de dinamita, colocada en un carrito de la compra y accionada a distancia, según indicó el Departamento de Interior de Lakua. Atribuyó que salvaran la vida a que caminaban por la otra acera y la bomba estaba «mal orientada».GARA

      PORTUGALETE

      A la espera de recibir el alta hospitalaria en las próximas horas, la concejala del PSE en Portugalete Esther Cabezudo, de 56 años, y su escolta privado Iñaki Torres, de 30, pasaron la noche en el Hospital San Eloy de Barakaldo, a donde fueron trasladados ayer después de sufrir heridas que no revisten gravedad a consecuencia de la explosión de una bomba compuesta por entre veinte y treinta kilos de dinamita colocada en un carrito de la compra. El Departamento de Interior de Lakua indicó que el explosivo fue accionado a distancia al paso de Cabezudo y Torres.

      La explosión se produjo a las 09.10 a la altura del portal número 11 de la calle Casilda Iturrizar, conocida como «la cuesta de las maderas», cuando la edil y su escolta, ambos afiliados a UGT, se dirigían al Ayuntamiento caminando por la acera de enfrente. Ambos fueron trasladados al Hospital San Eloy, en Barakaldo, donde fueron atendidos de las heridas por metralla y estallido timpánico de sus oídos derechos.

      Al centro sanitario se trasladaron representantes institucionales y políticos como el lehendakari Juan José Ibarretxe, el diputado general de Bizkaia, Josu Bergara, los dirigentes del PSE Patxi López y Javier Rojo, el ex ministro de Interior José Luis Corcuera, el edil del PP Antonio Basagoiti y alcaldes de Ezkerraldea, entre otros.

      La DYA trasladó al Hospital de Gurutzeta a tres personas que padecían afecciones en el oído y a una mujer embarazada con un ataque de nervios. Todos ellos fueron dados de alta.

      La deflagración, que se oyó también en Getxo, provocó cuantiosos daños materiales fundamentalmente en el inmueble número 11, donde los bomberos controlaron un escape de gas. El alcalde de Portugalete, Mikel Cabieces (PSE) indicó que se debió realojar a 25 familias y que la onda expansiva afectó a más de un centenar de viviendas, así como a vehículos. Precisó que se ha abierto una oficina en el Ayuntamiento para solicitar indemnizaciones.

      El consejero de Interior de Lakua, Javier Balza, explicó que el explosivo fue activado mediante un radio-mando y dijo que se trataba de «un artefacto potente que no ha provocado todos los efectos que podía haber provocado» porque «estaba mal orientado», lo que, según señaló, dirigió la onda expansiva hacia las viviendas. Un vehículo habría amortiguado también el efecto de la onda.

      En los pasillos del Parlamento de Gasteiz, que suspendió la sesión, Balza manifestó que, a tenor de algunos testigos, fueron dos jóvenes los que colocaron el artefacto, que atribuyó al «comando Bizkaia» de ETA.

      El edil del PNV en Portugalete Javier Miranda manifestó a Efe que vio el carrito, que describió como «de cuadros azules y blancos», el miércoles y ayer por la mañana al llevar a su hijo al colegio. Relató que cuando regresó a casa ya no se encontraba en el mismo lugar.

      En declaraciones a los periodistas, señaló que tranquilizó a la concejala y que el escolta intentó levantarse, pero se desvaneció. Aseguró que «salvaron la vida al pasar por la acera de enfrente» a la que se registró la explosión porque «de haber pasado junto al carrito habrían quedado destrozados».

      Fuentes municipales citadas por Efe indicaron que poco antes de la explosión la concejala del PSE se encontró con un ex compañero de corporación que se ofreció a llevarle en coche, invitación que rehusó.

      Conocido el atentado, se reunió la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Portugalete, gobernado por el PSE, que aprobó un comunicado de condena en el que se señalaba que «el fanatismo de los terroristas ha querido asesinar a una concejal del PSE que ha defendido las libertades incluso mucho antes de que se restaurara la democracia». Convocó, además, una concentración que se realizó a mediodía y a la que asistieron representantes institucionales y políticos. A su término, el alcalde de Portugalete, Mikel Cabieces, anunció que en el pleno de hoy se propondrá una manifestación para el sábado.

      Preocupación en los escoltas

      UGT-Seguridad Privada pidió una reunión urgente con el Gobierno Lakua y el Ministerio de Interior español para estudiar la «falta de medios y las condiciones mínimas de seguridad de los escoltas». Criticó «el intrusismo del Gobierno Vasco y del Ministerio de Interior, que vetan a los escoltas que cambian de empresa, argumentando que incumplen los requisitos legales». También la Asociación de Escoltas del País Vasco indicó que «nos tienen para cubrir un expediente y para el caso de que ocurra un atentado, lavarse las manos y hacerse la fotografía».

      Índice home